Distintas formas de afeitarse la barba: ¿Cuál es más recomendable?

11 · Mar · 2020

Un gesto tan cotidiano como el afeitado genera infinidad de opiniones y consejos sobre cómo debe hacerse. En La Barberia de Gràcia lo tenemos claro. En lo que respecta a afeitarse la barba, nuestra apuesta es que disfrutes del ritual tradicional completo. Sin prisas, convierte esta rutina en un placer exclusivo que solo pueden proporcionarte unas manos profesionales y los mejores productos. ¡Pruébalo una vez para convencerte de sus ventajas!

¿Maquinilla eléctrica? ¿Cinco minutos rápidos frente al espejo con un poco de espuma y una cuchilla desechable? Son fórmulas para afeitarse la barba que están quedando relegadas solo como soluciones de emergencia. Y no nos extraña, porque no hay comparación con lo que supone un afeitado clásico a navaja. Pero, no solo porque sea más agradable, es que también resulta una técnica más saludable para tu piel y tu barba.

En qué consiste el método tradicional de afeitarse la barba

No hay mejor forma de animarte a experimentar el ritual clásico del afeitado que describírtelo paso a paso. Y decimos ritual porque el nuevo concepto de barbería empieza por recuperar la esencia de estos establecimientos, donde se cuida hasta el mínimo detalle. Un placer que ya notarás nada más sentarte en nuestros confortables sillones de piel.

Esta forma de afeitarse la barba comienza aplicando toallas calientes sobre el rostro. De hecho, muchos profesionales coinciden en señalar que este paso es el secreto del éxito de esta técnica. Su principal objetivo es relajar la musculatura de la cara y empezar a estibar la barba. En nuestro caso, las toallas están aromatizadas para potenciar tu sensación de relax.

A continuación, pasados unos minutos se aplica un aceite preafeitado para dejar la piel preparada. La crema de jabón se extiende con una brocha de pelo natural y realizando movimientos circulares. La navaja se pasa dos veces, con un nuevo enjabonado entre ambas. La primera pasada es más suave, mientras la segunda sirve para apurar más.

Pero… ¡aún no hemos terminado!

¿Pensabas que aquí terminaba el proceso de afeitarse la barba? Para nada, aún te quedan placeres por disfrutar. Una vez rasurado el vello, se retira cualquier resto de la espuma y se vuelve a aplicar una toalla sobre el rostro. En esta ocasión fría para para calmar, refrescar la piel y retirar los restos de jabón que puedan quedar. Y, como paso final, se masajea con un producto específico, con propiedades calmantes y reparadoras.

Los beneficios de esta fórmula de afeitarse la barba son más que evidentes. Para el cliente supone un paréntesis y un respiro en su estresante agenda cotidiana. Pero, es tu piel la que más sale ganando. Con esta forma de afeitarse la barba no sufre agresiones, al contrario, le has proporcionado un plus de nutrición y reparación.

En La Barberia de Gràcia somos impulsores en todo lo que se refiere a los cuidados masculinos. Pero no como un mero trámite al que tienes que someterte por higiene, sino como un placer que te mereces disfrutar. Te invitamos a probar esta increíble experiencia. ¡Y a regalar sensaciones a tu alrededor!